Ver y Descargar la Hoja Dominical

Vivimos en medio de un mundo con síntomas de confusión. Nos cuesta ponernos de acuerdo para conseguir la paz y evitar las guerras; eliminar el hambre en el mundo y crear justicia. Hay odios sembrados como minas bajo tierra, que dan fruto de muerte y destrucción. Hay egoísmos disfrazados de piel de cordero que muerden y hacen sangrar los corazones. Hay orgullos prepotentes que desprecian y marginan a los sencillos. El cristiano es portador del don del Espíritu Santo, que transforma y recrea. El Espíritu de la verdad nos libera de la mentira y las falsedades. El Espíritu de paz elimina guerras y odios, envidias y enemistades. El Espíritu de vida visita a los afligidos, consuela a los tristes, ayuda a los pobres. El Espíritu de sabiduría ilumina las mentes para aceptar el misterio divino. El Espíritu es el verdadero protagonista de la historia, después de la resurrección de Cristo, y de nuestra santificación.