Ver y Descargar la Hoja Dominical

Cristo es el Rey de reyes y Señor de señores. Su forma de gobernar es muy distinta a todos los reyes del mundo. Es un rey que come con los pecadores, está cerca de los pobres, anda por los caminos, no tiene donde reclinar la cabeza, cura, ama y disfruta de sus amigos, defiende al débil, se salta la ley del sábado para hacer el bien. Un rey que ha venido a dar testimonio de la verdad. Este es nuestro rey y quiere instaurar su reino entre nosotros. Hoy la Iglesia proclama a los cuatro vientos la realeza de Cristo. Su reino no es de este mundo, pero se construye en este mundo. Es un Rey humilde que sirve y lava los pies a sus discípulos. Su reino no tendrá fin. Sus armas son la misericordia y el perdón, la verdad y la cruz. Quien quiera pertenecer a su reino debe ser como el grano de trigo, que muere, crece, se hace espiga y da fruto abundante. Celebrar la fiesta de Jesucristo Rey es reconocerlo como testigo de la verdad, libertador del pecado y Señor del mundo, de la historia y de los hombres.