Nuestro párroco, D. Luis Murillo, junto con el vicario parroquial, D. Adrián Barrantes, ha participado en el encuentro diocesano “Convivium”, celebrado en Madrid los días 9 y 10 de febrero. Han sido jornadas de fraternidad sacerdotal, oración y renovación vocacional.
Compartimos con la comunidad parroquial la mirada de nuestro párroco sobre esta experiencia, para que también nosotros podamos seguir creciendo juntos en la fe y en el servicio a la Iglesia.
Agradezco a todos vosotros vuestras oraciones, vuestra alegría manifestada a nuestro regreso con vuestras preguntas e inquietudes. Gracias de verdad por tanto cariño, seguimos adelante en este caminar juntos como iglesia y como parroquia.
Recientemente los sacerdotes de la diócesis de Madrid, nos hemos reunión en número de 1,200 sacerdotes en torno a Jesucristo, y también a nuestro obispo D. José Cobo. Que no sorprenda tanto el número, porque esto no pretende ser una medición de fuerza eclesial cuanto un momento de camino humilde en el Señor.
Fueron dos días intensos, de encuentro, abrazos con los conocidos y apertura a tantos sacerdotes que siendo de la misma diócesis no nos conocíamos.
En este encuentro hubo alegría, esperanza en el caminar juntos, oración, y recogida de un camino que durante 2025 se realizó en encuentros por edades de ordenación sacerdotal. Trabajo previo que hizo muy rica la experiencia de “Convivium”.
Se nos transmitió un sentido de unidad, de caminar en Jesucristo y renovación de la vocación. Asimismo los retos para servir sacerdotalmente en este Madrid tan diverso y esperanzador. Hubo momento de “conversación en el Espíritu”, momento bello de acercamiento a un cómo estábamos cada uno, compartiendo entre hermanos de diversas edades y culturas. Esto enriqueció la vocación, el caminar y generaba un espacio de fraternidad sacerdotal.
No es frecuente entre nosotros los sacerdotes hablar de nuestra experiencia con otros sacerdotes, aunque os parezca esto extraño. Si lo hacemos, es con los más cercanos, con aquellos que nos frecuentamos, pero ahí, era un momento de apertura a otros.
Escuchamos el mensaje del Santo Padre Papa León XIV, de nuestro obispo D. José Cobo, y del Cardenal Bustillo, motivándonos a seguir caminando en nuestra vocación con los desafíos que representa ser sacerdote hoy día.
La tarde transcurrió con diferentes ponencias, cada uno escogía dónde reunirse según interés personal o pastoral. Personalmente fui a la charla sobre Sinodalidad, muy rica en su exposición, y propuestas a nuestra iglesia de Europa, de España y de Madrid en los próximos años, para caminar juntos laicos y sacerdotes. Entre otras cosas se nos habló de la importancia de la vocación del laico, que es una vocación, un llamado especial y que lo que nos une a todos es el caminar, siendo llamados todos, sacerdotes y laicos desde el bautismo.
Finalmente y como no podía ser de otra manera, celebramos juntos la eucaristía en la catedral, que como decía el Papa León XIV, es la casa de todos, que nos congrega en torno a Jesucristo y nuestra Sra. de la Almudena madre de la Iglesia. Fue un momento bello de oración, una liturgia que invitaba a renovar la vocación, el compromiso con el pueblo de Dios. Fue muy emocionante, sentirnos, concelebrar, comulgar, escuchar al pastor de la grey de Madrid, cantar juntos “pueblo de reyes, asamblea santa, pueblo sacerdotal, pueblo de Dios” con la fuerza de 1,200 sacerdotes.
Doy gracias a Dios por lo vivido, pido siempre oraciones por nosotros los sacerdotes, lo necesitamos cada día. Gracias a vosotros, que juntos vivamos nuestro bautismo construyendo Reino de Dios.
