La alegría del Evangelio: ‘Celebrar: la fe se vive con gozo, cuerpo y comunidad’

Esta sesión busca ayudarnos a mirar de frente lo que hay detrás de nuestras celebraciones. A veces participamos sin pensar, como si todo estuviera ya hecho. Pero en realidad, cada vez que celebramos, puede pasar algo nuevo. No porque hagamos cosas distintas, sino porque estamos más presentes, más atentos a lo que vivimos. Celebrar no es seguir un guion ni hacer algo bonito para los demás. Es dejarnos tocar por lo que sucede, sabiendo que Dios se hace presente ahí, en medio de lo que compartimos. Esta sesión quiere despertar en nosotros el deseo de vivir las celebraciones con más verdad, con más alma. No para buscar emociones, sino para que lo que celebramos tenga que ver con nuestra vida. A lo mejor basta con mirar más despacio, cantar con ganas, o dar gracias por estar juntos. Porque cuando el corazón se abre, todo se vuelve oración, y la alegría no se finge: simplemente brota.

Os compartimos en pdf: