El pasado fin de semana 22 al 24 de mayo hemos tenido el cursillo prematrimonial de las parejas de novios que quieren recibir el sacramento del matrimonio próximamente.
Comenzamos cada día con una oración con los novios con la intención que el Espíritu Santo nos acompañe y sea el verdadero protagonista durante la jornada.
Os compartimos el testimonio de tres parejas:
En el cursillo prematrimonial valoramos mucho poder conocer historias y experiencias de otros matrimonios reales. Nos gustó que no mostraran una visión perfecta o idealizada de la vida conyugal, sino una más sincera, donde también existen dificultades y retos, pero que con compromiso, comunicación y Dios como guía se puede construir una relación estable y sana. Los temas tratados nos parecieron interesantes y útiles para reflexionar sobre esta nueva etapa. También nos gustó mucho la actividad sobre el proyecto de vida familiar y las orientaciones que nos dieron para construirlo juntos más adelante. Nos llevamos varios aprendizajes y herramientas para aplicar en nuestra vida matrimonial (Guillermo y Silvia)
- Nosotros llegamos al curso porque creemos en Dios y porque es obligatorio para casarse por la Iglesia. Llegamos con muchas ilusiones, pero también con dudas e inquietudes sobre qué nos iban a decir o si estábamos preparados. A través de la experiencia aportada por cada uno de los matrimonios hemos aprendido herramientas prácticas para comunicarnos mejor, resolver conflictos, fortalecer nuestra relación desde Dios y sentirnos en comunidad. Lo más valioso ha sido descubrir la importancia de conocernos en profundidad, de servirnos mutuamente y de construir un hogar con bases sólidas. Hoy nos sentimos más unidos, con las ideas más claras y emocionados por dar este paso. Recomendamos este curso a toda pareja que desee vivir un acercamiento a Dios y a la comunidad, y veréis que no estáis solos y que hay buenas personas que quieren ayudaros de manera desinteresada. (Gonzalo y María)
El curso intensivo prematrimonial nos ha resultado muy útil, especialmente por la experiencia y cercanía de las distintas parejas catequistas, que supieron transmitir de forma práctica y realista las ideas fundamentales para construir un matrimonio sólido y duradero.
En una sociedad en la que el porcentaje de divorcios es tan elevado, creemos que este curso aporta un gran valor al ayudar a las parejas a reflexionar, fortalecer sus bases y tomar conciencia del punto en el que se encuentran antes de dar un paso tan importante como el matrimonio.
Comenzamos el curso con buenas expectativas y, sin duda, se han cumplido.
Además, nos ha parecido especialmente interesante la importancia que se dio a que Dios forme parte activa del matrimonio y a la necesidad de cuidar también la vida espiritual en pareja. La idea de aprender a orar juntos nos pareció muy bonita y enriquecedora, ya que entendemos que puede ayudar a fortalecer la unión, la comunicación y el apoyo mutuo en los momentos importantes de la vida.
También nos ha parecido muy enriquecedor el espacio de diálogo dentro de la pareja. Como propuesta de mejora, creemos que podría aportar todavía más valor incluir dinámicas grupales entre varias parejas, donde se compartieran experiencias y reflexiones sobre los distintos temas tratados. Escuchar testimonios y puntos de vista de otras parejas podría ayudar a normalizar situaciones, aprender unos de otros y generar un ambiente aún más cercano y enriquecedor.
Asimismo, pensamos que sería positivo transmitir la importancia del trabajo personal de cada uno dentro de la relación: aprender a identificar las dificultades individuales, reconocer cómo pueden afectar a la pareja y animar a buscar ayuda profesional cuando sea necesario.
Consideramos importante transmitir que acudir a terapia no debería verse como un tabú, sino como una herramienta sana y valiosa para crecer tanto individualmente como en pareja y como futuros padres.
Una pareja trabajada y sólida será también una pareja capaz de transmitir a sus hijos buenos valores, tanto espirituales como sociales.
Por último, queremos agradecer de corazón a todo el equipo su tiempo, sus ganas, su generosidad y el amor que han transmitido durante todo el fin de semana. Estamos seguros de que todo lo compartido servirá de ayuda a todas las parejas en su camino juntos. La eucaristía del último día fue especialmente preciosa y emotiva; recibir la bendición del párroco para nuestro futuro matrimonio y la entrega de los diplomas fue un momento muy especial, en el que sentimos profundamente la presencia de Dios junto a nosotros. (Daniel y Raquel)
