Ver y Descargar la Hoja Dominical

Solemnidad de la Santísima Trinidad

En esta solemnidad de la Santísima Trinidad contemplamos el corazón de Dios abierto al mundo, un amor que se entrega con una generosidad que sobrepasa toda medida. El Padre se da, el Hijo se ofrece, el Espíritu sostiene esa comunión que llega hasta nosotros. La vida cristiana nace de ahí, de sabernos amados con un amor que busca, que levanta, que devuelve dignidad y que abre siempre un horizonte nuevo.

Vivir desde la Trinidad transforma la mirada. Descubrimos que nuestra vida está llamada a reflejar ese mismo dinamismo de amor: recibir, acoger, ofrecer. Cada relación se convierte en un espacio donde ese amor puede hacerse visible, cada gesto cotidiano puede ser lugar de encuentro. Dios se acerca para que vivamos en plenitud, para que nuestro corazón aprenda a amar con la misma hondura con la que ha sido amado.

Desde la fe: Acojamos el amor de Dios que se nos regala y dejemos que habite en lo más profundo.

Desde la esperanza: Vivamos con la certeza de que estamos sostenidos por un amor fiel que nunca se retira.

Desde la caridad: Hagamos de nuestras relaciones un reflejo del amor de Dios, acogiendo, cuidando y entregándonos con sencillez.