El dolor de nuestros hermanos también es el nuestro

Los acontecimientos vividos estos últimos días en Venezuela han llenado de dolor el corazón de tantas personas; los terremotos han dejado tras de sí vidas truncadas, familias que lloran la pérdida de sus seres queridos y miles de personas que, de un instante a otro, han visto desaparecer aquello que con tanto esfuerzo habían construido.

Para nuestra comunidad parroquial, este sufrimiento no nos resulta lejano, ya que entre nosotros hay hermanos venezolanos que forman parte de nuestra familia; personas que viven con angustia cada noticia que reciben, que acompañan desde la distancia a quienes más quieren o que hoy lloran la pérdida de familiares y amigos. Su dolor también tiene un lugar entre nosotros.

Como Iglesia queremos hacerles llegar nuestra cercanía, nuestro cariño y nuestra oración. Cuando un hermano sufre, nadie debería permanecer indiferente.

Una esperanza que permanece

Ante una tragedia como esta, las palabras siempre parecen insuficientes. Y, sin embargo, nuestra fe nos recuerda que Dios no abandona a quienes atraviesan el sufrimiento. Cristo conoció el dolor, lloró con quienes lloraban y cargó sobre sí el peso de la cruz; por eso sabemos que ninguna lágrima le es indiferente y que su presencia sigue sosteniendo a quienes hoy viven horas de oscuridad.

Como ha expresado nuestro arzobispo, el cardenal José Cobo, pedimos al Señor que conceda consuelo a quienes lloran, fortalezca a quienes sufren y sostenga la esperanza del pueblo venezolano.

Os invitamos a rezar por todas las víctimas, por quienes han perdido a un ser querido, por las personas heridas, por quienes continúan buscando a sus familiares y por todos los que trabajan sin descanso para auxiliar y acompañar a las comunidades afectadas.

Una esperanza que se hace solidaridad

La oración nos impulsa a dar un paso más. El amor cristiano también se expresa, de manera muy concreta, compartiendo lo que somos y lo que tenemos con quienes más lo necesitan.

Por ello, unidos al llamamiento de la Archidiócesis de Madrid y de Cáritas Madrid, nuestra parroquia se suma a la campaña de emergencia para ayudar a las personas afectadas por los terremotos. Cada gesto de generosidad puede contribuir a llevar alimentos, agua, refugio, atención y algo de esperanza a quienes hoy lo han perdido casi todo.

Que la Virgen María, Madre de la Esperanza, sostenga al pueblo venezolano y nos conceda un corazón capaz de reconocer el sufrimiento del hermano como propio y de responder con oración, cercanía y caridad.

¿Cómo podemos ayudar?

Desde Cáritas Madrid nos sumamos al llamamiento a la solidaridad para apoyar a las personas y familias afectadas por esta emergencia.

NECESITAMOS TU AYUDA para responder a las necesidades más urgentes de la población.

Puedes colaborar de las siguientes maneras:

  • Realizando un donativo a través de nuestra web. Caritas donaciones
  • Transferencia bancaria: ES67 0075 7007 8506 0715 0747
    Concepto: VENEZUELA
  • Bizum: 33645
  • Teléfono: 91 548 95 80
  • Presencialmente: Santa Hortensia, 1-B. 28002 Madrid.

Cada aportación permitirá que la red de Cáritas continúe ofreciendo ayuda humanitaria, protección y esperanza a miles de personas que hoy necesitan sentir que no están solas.

Equipo de Comunicación – Parroquia Santísima Trinidad Villalba