04 de julio
Tercera etapa de nuestro Camino de Santiago: de Portomarín a Palas de Rei.
Hoy hemos madrugado un poco más para afrontar una etapa algo más larga que la de ayer. Después del desayuno nos hemos puesto en marcha. Caminar exige esfuerzo, y más con la mochila a la espalda, pero sabemos que, cuando ponemos nuestro camino en manos del Señor, Él nos regala la fuerza que necesitamos para seguir adelante.
Como cada mañana, hemos hecho una parada para rezar Laudes, unirnos a la oración de toda la Iglesia y renovar las fuerzas antes de continuar la marcha. Ha sido una etapa exigente, que hemos recorrido con constancia y ánimo hasta llegar a nuestro destino: el albergue de Palas de Rei.
La catequesis de esta tarde nos ha recordado que la vida se vive en compañía. Caminamos junto a otros y descubrimos que el apoyo mutuo hace más llevaderas las cargas. Nadie llega solo a Santiago. Compartir el peso del camino nos ayuda a avanzar con esperanza.
También hemos reflexionado sobre el Evangelio de los discípulos de Emaús, contemplando cómo Jesús camina siempre a nuestro lado, acompaña nuestros pasos y fortalece los vínculos que nos sostienen. Como recuerdo de esta jornada, cada uno ha recibido una pulsera que nos invita a dar gracias por aquellas personas que han sido un verdadero regalo en nuestra vida.
Después hemos celebrado la Eucaristía del peregrino junto a tantos caminantes que, como nosotros, recorren el Camino buscando al Señor.
La jornada ha concluido con un rato de oración, donde hemos reflexionado sobre la importancia de vivir con ilusión, cultivar una sonrisa sincera y sembrar esperanza en quienes encontramos cada día.
Ahora llega el momento de descansar y recuperar fuerzas. Hemos alcanzado la mitad del Camino y mañana nos espera una nueva etapa.
¡Buen Camino!
Puedes alguna foto en:
¿Sabes que en nuestro instagram también puedes encontrar algún reel?: @santisimatrinidadvillalba
Por si te perdiste lo anterior:

