Pascua 2022: Tiempo de Esperanza

Compartimos la reflexión de nuestro párroco, D. José María, invitándonos a vivir este trimestre desde la Esperanza.
¡Feliz Pascua del Señor!

El curso 2021-2022 nos está llamando a vivir “APASIONADOS POR LA VIDA».

En el primer trimestre vivir “apasionados por la vida” se llamó ENCUENTRO, es decir: comunidad, fraternidad, amistad.

En el segundo trimestre esta actitud se ha traducido en CUIDADO de las personas, de la creación, de nuestro corazón… porque Dios piensa en nosotros, “apasionados por la vida”, como bálsamo para este mundo herido por tantas contradicciones y desencuentros.

Y del abrazo a Dios y a los hermanos brota la ESPERANZA: esta será la palabra clava de este tercer trimestre en la pastoral de nuestra Comunidad.

Dios nos quiere vivos, porque Jesús vive y nuestra vida está llena de esperanza.

De la mano de la esperanza, caminamos adivinando el futuro en cada huella. La vida es el origen de la vida. Eso es lo que descubren, todos los días y en todas las circunstancias, los “apasionados por la vida”. Es hora de construir puentes, de recuperar la sonrisa oculta tras infinidad de “mascarillas”, porque estamos llamados a llenar la vida de Vida.

Es Pascua y, por tanto, es tiempo más que propicio para soñar sin miedos ni reticencias y para apostar de manera decidida por la Vida; se acabó ya el tiempo del “por si acaso”, del “me lo tengo que pensar” y de la cobardía egoísta y perezosa disfrazada del “hay que ser prudentes”, etc.

No se puede continuar diciendo que se “cree en la Pascua” y, a continuación, apostar por una vida cansina y aburrida, como si se nos estuviera obligando a vivir “por decreto”.

Pascua es tiempo de optar y decidir de manera libre, pero también responsable; de avanzar sin mirar hacia atrás, aunque sí hacia los lados; de acompañar, acoger y compartir.

Es tiempo, pues, de felicitar y felicitarnos la Pascua, ya que ella viene cargada de las razones más profundas y serias, que jamás puedan llegar a existir, para poder entender que la esperanza es el trampolín de los intrépidos.

¡Feliz Pascua, feliz esperanza!

José Mª Crespo

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Hoja Dominical 24-04-2022

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Aparece Tomás, en este segundo domingo de Pascua, con cierta desventaja sobre los otros discípulos: Todos han pasado el mismo mal momento por la muerte del Señor, la decepción y el sinsentido se han adueñado de ellos. Sin embargo, cuando Tomás vuelve a casa, donde el resto están encerrados, no encuentra abatimiento ni silencio, sino alegría y fortaleza. (más…)

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Campaña de Cáritas por el Empleo 2022

El domingo 24 de abril se celebra la Campaña por el Empleo 2022 donde queremos visibilizar que “No todo suma, cuenta, ni vale” en el mundo del empleo. Se necesita “MÁS QUE UN CONTRATO. TRABAJO DECENTE”, que permita atender necesidades básicas y sea la llave de la plena integración social y ejercicio de todos los derechos inherentes a la dignidad de la persona.

Queremos hacer un llamamiento a la sociedad a unirse a este compromiso y que nos ayudéis a sensibilizar y concienciar sobre esta realidad injusta que nos encontramos y que oscurece el futuro a las generaciones más jóvenes. No nos podemos quedar en la superficialidad de los datos, tenemos que ir más allá, ya que “No todo suma, cuenta, ni vale” en el mundo del trabajo.

En palabras papa Francisco: “En una sociedad realmente desarrollada el trabajo es una dimensión irrenunciable de la vida social, ya que no sólo es un modo de ganarse el pan, sino también un cauce para el crecimiento personal, para establecer relaciones sanas, para expresarse a sí mismo, para compartir dones, para sentirse corresponsable en el perfeccionamiento del mundo, y en definitiva para vivir como pueblo”. (Fratelli tutti 162)

Queremos visibilizar el derecho del trabajo decente; que sea una realidad real en la vida de las personas y que respete nuestra casa común.

Para ello y para eliminar las causas estructurales de la pobreza, tenemos varios desafíos:

  • Crear empleo. Las empresas han de ser apoyadas para que cumplan una de sus finalidades más valiosas: la creación de empleo. Toda forma de generación de empleo de calidad (la que asegura la estabilidad, disminuye la siniestrabilidad laboral) ha de ser bienvenida e incentivada.
  • Que las Administraciones públicas, en cuanto garantes de los derechos, asuman su responsabilidad de mantener el estado social de bienestar, dotándolo de recursos suficientes.
  •  Que la sociedad civil juegue un papel activo y comprometido en la consecución y defensa del bien común.
  •  Que el mercado cumpla con su responsabilidad social a favor del bien común y no pretenda solo sacar provecho de esta situación.
  •  Que las personas orientemos nuestras vidas hacia actitudes de vida más austeras y modelos de consumo más sostenibles.
  •  Que nos impliquemos en la promoción de los más pobres y desarrollemos, en coherencia con nuestros valores, iniciativas conjuntas, trabajando en “red” con las empresas y otras instituciones; apoyando, también con los recursos eclesiales, las finanzas éticas, microcréditos y empresas de economía social.
  •  Que la dificultad del actual momento económico no nos impida escuchar el clamor de los pueblos más pobres de la tierra y extender a ellos nuestra solidaridad y la cooperación internacional para avanzar en su desarrollo integral.

Este año, Cáritas diocesana de Madrid celebra 40 años de esta Campaña por el Empleo. Sigue, como en sus inicios,­­­ apoyando la búsqueda activa de empleo, impartiendo formación que facilita el acceso al trabajo, acompañando, creando espacios de encuentro, promoviendo empresas de inserción laboral… También ve necesario construir experiencias que vayan tejiendo redes de solidaridad y formas de construir nuestra humanidad, donde la actividad humana y el trabajo posibiliten la realización de las personas.

Luchemos por “MÁS QUE UN CONTRATO. TRABAJO DECENTE” y que encontremos luces, ánimo y fuerza para que, al estilo de Jesús de Nazaret, seamos como Iglesia signo y Buena Noticia, esperanza y mano tendida ante tantos rostros de personas y familias.

 

Por el motivo de la Campaña para el Empleo, Cáritas Diocesana de la Vicaria VII organiza la III Carrera Solidaria el día 23 de abril en El Escorial.

Más información sobre la carrera puedes encontrar pinchando ⏩  III Carrera Solidaria Cáritas

 

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Intención de Abril de 2022

 

Por el personal sanitario

Recemos para que el compromiso del personal sanitario de atender a los enfermos y a los ancianos, especialmente en los países más pobres, sea apoyado por los gobiernos y las comunidades locales.

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A las Puertas de la Semana Santa

Compartimos la reflexión del párroco D. José María.

Vamos a entrar en la celebración de los misterios de la pasión y muerte del Señor donde experimentaremos lo que significa que Dios nos quiere vivos, lo que significa la misericordia y el perdón de Dios.

Es una semana donde se “condensan” los misterios de nuestra fe en el Misterio Pascual, es decir, la muerte y resurrección de Jesús. Pero corremos un peligro: repetir la liturgia que la Iglesia tiene tan bien diseñada, haciéndola con la mayor solemnidad posible y, sin embargo, finalizando dichas celebraciones sin haber modificado absolutamente nada de nuestra vida.

Por eso estamos invitados a contemplar con el corazón cómo vivió Jesús sus últimas horas, cuál fue su actitud en el momento de la muerte. Los evangelios no se detienen a analizar sus sentimientos. Sencillamente recuerdan que Jesús murió como había vivido. Lucas, por ejemplo, ha querido destacar la bondad de Jesús hasta el final, su cercanía a los que sufren y su capacidad de perdonar. Según su relato, Jesús murió amando.

En medio del gentío que observa el paso de los condenados camino de la cruz, unas mujeres se acercan a Jesús llorando. No pueden verlo sufrir así. Jesús «se vuelve hacia ellas» y las mira con la misma ternura con que las había mirado siempre: «No lloréis por mí, llorad por vosotras y por vuestros hijos». Así marcha Jesús hacia la cruz: pensando más en aquellas pobres madres que en su propio sufrimiento.

Faltan pocas horas para el final. Desde la cruz solo se escuchan los insultos de algunos y los gritos de dolor de los ajusticiados. De pronto, uno de ellos se dirige a Jesús: «Acuérdate de mí». Su respuesta es inmediata: «Te lo aseguro: hoy estarás conmigo en el paraíso». Siempre ha hecho lo mismo: quitar miedos, infundir confianza en Dios, contagiar esperanza. Así lo sigue haciendo hasta el final.

El momento de la crucifixión es inolvidable. Mientras los soldados lo van clavando en el madero, Jesús dice: «Padre, perdónalos, porque no saben lo que están haciendo». Así es Jesús. Así ha vivido siempre: ofreciendo a los pecadores el perdón del Padre, sin que se lo merezcan. Según Lucas, Jesús muere pidiendo al Padre que siga bendiciendo a los que lo crucifican, que siga ofreciendo su amor, su perdón y su paz a todos, incluso a los que lo están matando.

No es extraño que Pablo de Tarso invite a los cristianos de Corinto a que descubran el misterio que se encierra en el Crucificado: «En Cristo estaba Dios reconciliando al mundo consigo, no tomando en cuenta las transgresiones de los hombres». Así está Dios en la cruz: no acusándonos de nuestros pecados, sino ofreciéndonos su perdón.

Contemplemos, acompañemos, dejemos que el Misterio de que celebramos cambie nuestras vidas y nos llenemos de fe, amor y esperanza en esta Pascua.

Unidos en el Señor,
José Mª Crespo

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